lunes, 25 de agosto de 2014

Abel Korzeniowski

C14_1511Si hace un año me hubiesen dicho que Abel Korzeniowski iba a ser uno de los invitados al próximo Festival de Música de Cine de Córdoba, mi asistencia ya habría estado más que justificada. Muchos ya conocéis mis debilidades musicales. Nunca me he considerado coleccionista de música de cine aunque lo pueda parecer. Me compro los discos si me gustan, con la excepción de John Williams del que no sólo me gusta todo sino que compro reediciones y rarezas por ser mi favorito. Esto volvió a suceder cuando hace unos años descubrí a Philippe Rombi (otra vez gracias a Manolo Roig).

Korzeniowski han entrado en este grupo. Esta vez fue Almurabi, una amiga fotógrafa, la que un día me envió un enlace para escuchar un tema de A Single Man. Al instante quedé cautivado por Abel Korzeniowski. Un músico polaco con una discografía aún pequeña pero impresionante, muy recomendable para quien quiera oir algo con unas cuerdas muy poderosas. Aquí tenéis un enlace a Spotify con una selección de diez temas escogidos de cinco discos y luego ya me contáis.

Conocer a Korzeniowski ha sido también muy interesante. Un tipo de aspecto cuidado e inmaculado. Traje y corbata incluso en los ensayos. Muestra respeto y agradecimiento a sus seguidores hasta el punto de ponerse en pie cuando escuchaba las preguntas de los asistentes a las charlas del Festival. Su bandas sonoras son muy personales con un sello que las identifica como suyas en cuanto escuchas el primer minuto, quizá con la excepción de Copernicus' Star (que no está en Spotify).

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También ha sido muy interesante fotografiarlo. Como a Watanabe, también tuve la oportunidad de hacerlo antes de comenzar el concierto con sólo un par de minutos de diferencia del primero en el mismo patio de butacas. Pero es en pleno concierto donde Korzeniowski muestra una expresividad que permite conseguir con relativa facilidad fotos con mucha fuerza. La única dificultad es que sus movimientos en muchas piezas son enérgicos y si la obturación no es muy alta puede que tengas en movimiento algo más que la batuta y el antebrazo. Con dos intervenciones breves he obtenido más fotos de él que de muchos compositores en un concierto completo en exclusiva, incluso teniendo que descartar muchas simplemente porque el escenario estaba inundado de micrófonos y muchos de ellos no estaban colocados con demasiada fortuna, especialmente en el segundo concierto llegando a cruzarse el más voluminoso con las manos del compositor en un buen número de fotos. ¿De verdad eran necesarios tantos? El principal está demasiado presente para mi gusto y me niego a usar la herramienta del tampón de clonar en Photoshop.

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Por otra parte, todos los conciertos han tenido lugar en el Gran Teatro de Córdoba. Un lugar bonito, pero poco agradecido para las fotos. Tenía cinco posibles lugares para fotografiar sin molestar pero dos de ellos los descarté por tener micros cruzados. De los tres restantes uno me obligaba a tomar la foto siempre en vertical por la escasa. Por ese motivo he tenido que repetir ángulo más de lo que me gustaría.

Por fortuna he podido hacer las fotos posadas en el patio de bustacas y algunos backstage como los que habéis podido ver hasta el momento en las dos entradas anteriores. Y para eso Korzeniowski también resultó ser un buen sujeto pues antes de cada intervención se le veía concentrado y preparándose para salir al atril. Eso añadido a su forma inpecable de vestir me hacía dudar si estaba fotografiando un backstage o un anuncio de ropa. Os puedo asegurar que le fotografié sin que él me viera. Para muestra la foto del comienzo de la entrada y ésta última.

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viernes, 22 de agosto de 2014

Debbie Wiseman

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Pocas son las mujeres compositoras en el mundo de la música de cine. Pero amigos... que nivelazo. Debbie Wiseman es de esas compositoras cuyo nombre uno quisiera ver más a menudo en los créditos del cine actual. Una muestra en Spotify que prueba esto que digo.


En el Reino Unido se puede disfrutar de ella comentando algunos de los Proms que la BBC retransmite cada verano. A mí personalmente me encantaría volver a verle por el Festival de Música de Cine de Córdoba con un programa más extenso.

Mira por donde a ella también tuve la oportunidad de retratarla. Pero todo ocurrió de forma diferente a como sucedió con Watanabe. Yo aún no la había visto ni siquiera en los ensayos. El concierto había empezado y apareció unos minutos antes de su intervención en el backstage. Allí la vi observando por la apertura lateral a quien en ese momento estaba sobre la tarima dirigiendo.

Así que la fotografié de lejos, infraganti, y luego desapareció el personal del teatro que me sobraba para la imagen. Y luego resulta que había una banqueta... y además tenía la predisposición y simpatía de Debbie a dejarse fotografiar. Ni pintado, toda esa elegancia en medio de todo ese entramado de tubos y cables.

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Y allí la volví a dejar hasta que llegara el momento de fotografiarla en acción, dirigiendo la orquesta con movimientos enérgicos.
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miércoles, 20 de agosto de 2014

Toshiyuki Watanabe

Muchos eran los nombres atractivos en el cartel de este año del Festival de Música de Cine de Córdoba, pero uno de los que destacaban cláramente este año era el de Toshiyuki Watanabe. Quizás no sea un nombre conocido por el gran público. Incluso es probable que un buen número de aficionados a la música de cine no lo conozcan o lo hayan conocido por primera vez este año, cosa perfectamente explicable teniendo en cuenta que solo trabaja en el cine japonés. Lo cierto es que a pesar de esa exclusividad geográfica en España ya lo conocíamos bastantes aficionados, incluso alguno como yo que no soy conocedor del cine y mucho menos de la televisión japonesa.

La culpa de que lo conozcamos tanto es de mi amigo Manolo Roig. Un gran aficionado a la música de cine, debería decir a la música en general, que no solo disfruta investigando y escuchando música sino que ademas es feliz compartiendo sus descubrimientos, muchos de ellos imposibles de encontrar en una tienda de discos española o en el socorrido Amazon. Un tipo genial al que nunca sabré agradecerle suficientemente los muchos descubrimientos que me ha hecho, no sólo en cine sino en jazz entre otras cosas.

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Watanabe no solo sorprendió por su música. Se mostró cercano, encantado de charlar con los aficionados, agradecido y sorprendido por la acogida en España. Tuve la oportunidad de charlar con él y descubrir que es muy amigo de Taro Iwashiro del cual también soy admirador. Incluso estuvimos riendo a cerca de mi teoría de que los gestos de la mayoría de los directores de orquesta japoneses son fácilmente identificables, de la misma manera que culturalmente los gestos cotidianos son muy diferentes de los occidentales: como el tomar lo que se recibe de otra persona con ambas manos, o el saludo con una leve inclinación de la cabeza.

Para apoyar mi teoría mirad esta entrada con fotos de Wataru Hokoyama, con movimientos casi marciales) o cualquier grabación de Joe Hisaishi y decidme si esas manos no delatan su procedencia.

Pero me desvío. Centrémonos porque Watanabe y otro nombre que no desvelaré aún, me dieron fotos espectaculares como para tener serios problemas con la selección final de fotos para esta entrada. Por otra parte, el día del concierto algunos compositores entraron al Gran Teatro de Córdoba por el patio de butacas minutos antes del concierto y eso me dio la oportunidad de fotografiarlos de gala pero sin dirigir. Retratos posados, deprisa, con la luz del propio teatro y corriendo antes de que entrasen más personas que mancharan el fondo de butacas azules. Creo que el resultado ha quedado resultón, valga la resultancia.
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¿Qué os había dicho?


martes, 19 de agosto de 2014

El Hombre Desenfocado

Cada año en el Festival de Música de Cine me encuentro con Jesús Sánchez. Es guitarrista y yo le profeso envidia absoluta por haber tocado con Dave Grusin, pero de la buena ¿eh?. Tengo mi broma particular con él y su mujer Teresa: le llamo el hombre desenfocado. Porque cada año le paso algunas fotos en las que sale... desenfocado.  No, no es un error. Uno se dedica a hacerle fotos a la estrella de cada concierto, y claro, la orquesta siempre está fuera de foco. Pero en la foto de hoy él es la estrella... pero no acabo de entender por qué sigue desenfocado ;)


lunes, 18 de agosto de 2014

Sevilla, Córdoba, París, Torrox, Sevilla

Pues sí, he vuelto, pero que quede claro que esta vez yo no quería.  De vacaciones se está muy a gusto y yo nunca anhelo que éstas se acaben. Todavía me quedan unos cuantos días pero como he vuelto a Sevilla y a ese calorcito tan agradable, la imagen que mejor me ilustra es la del petrolero parando máquinas y realizando maniobras de frenado antes de llegar a puerto.

La Exposición en el Palacio de la Merced de Córdoba


En la última entrada os invité a una exposición en Córdoba con motivo del X Festival Internacional de Música de Cine de Córdoba. Sólo estuve presente dos días: el de la inauguración y el último día del festival. Mi mayor premio fue compartir algunos momentos con personas queridas, conocer a otras a las que sólo conocía vía mail o comentario en el blog, charlar con los colegas frikis de tantos años en el festival, pero también conocer por primera vez a personas a las que no conocía de nada hasta entonces con las que probablemente charlaré de ahora en adelante.

Abel Korzeniowsky en un momento introspectivo
antes de salir a escena


Y como todos los años también he traído un buen cargamento de fotos de los ensayos y conciertos del Festival. Este año estoy particularmente satisfecho con los retratos y el backstage de los conciertos, o al menos esa es la impresión que tengo pues aún no he revisado el material salvo algunas fotos escogidas de momentos muy claros.

Tras unos días de pausa, Isa y yo nos fuimos a París. Días de desconexión total, de largos paseos, comer, beber y dejarse llevar por una ciudad maravillosa que yo visitaba por primera vez. No podía ser menos, llevaba dos estupendas guías, pues allí nos encontramos con Kathy, una amiga de Australia que conoce Francia mejor que los mismos franceses.

A la caza de la Torre Eiffel


Tras ocho días por una ciudad imposible de acabarse, regresamos para sumergirnos en la paz de Torrox. Me refiero al pueblo de verdad, no Torrox Costa. La guarida perfecta para zamparse los vinos y otras cosillas traídas de tierras galas.

Torrox, Málaga.

Con eso quiero decir que tengo cositas para alimentar este blog. Unas entradas dedicadas a compositores y cuando acabe con ello... ¿hace un especial París?.