lunes, 27 de noviembre de 2017

La Fille du Régiment (y II)

Lo prometido es deuda. Aquí va un buen puñado de fotos de La Fille du Régiment. Si aún os ha parecido poco aún hay más en Flickr.




viernes, 24 de noviembre de 2017

La Fille du Régiment

Lo que viene siendo La Hija del Regimiento. Hoy voy a ser muy breve con las fotos del ensayo general que aún están calentitas de anoche. Sólo quería publicar algo antes del estreno pero en cuanto tenga más archivos procesados publico una selección más amplia. 

Como apunte, me encantaron los movimientos sobre el escenario del Coro de la Asociación de Amigos del Teatro Maestranza. Dinámico y muy protagonista. Las óperas donde el coro aparece, se queda quietecito, canta y desaparece suelen dar pocas fotos. Pero anoche era una delicia incluirlo en el encuadre entre los cantantes solistas.





La cita es en el Teatro de la Maestranza con la ROSS y el CAATM. Luego no digáis que no os avisé.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Blanco y Negro y Una Infinita Escala de Grises



Dos tardes de ensayos dan para muchas fotos y hacer fotos de músicos es algo muy agradecido. Los músicos son expresivos y los intrumentos bellos. Hay movimiento, sentimiento. No hay que pedir que posen. Sólo hay que dejarse llevar y si conoces la música, será ésta la que te dirá cuando tienes que apretar el disparador. Traducido en otras palabras: tengo fotos para aburrir de las sesiones  con la ROSS y vais a sufrir las consecuencias.

De paso, intentaré contar las sensaciones con la nueva cámara aunque para las reseñas tecnológicas tenéis multitud de sitios mejores que éste.

Entrando ya en harina, ¿por qué blanco y negro?. Al margen de que lo prefiera para este tipo de fotos, la luz de sala para una sesión de ensayos en el Teatro Fibes es pésima. A eso le añadimos  que las paredes y las butacas son grises y el suelo es negro. Es evidente que el color no iba a aportar mucho ya que la luz no favorecía ni siquiera con la nota de color que la orquesta pudiera poner.


Como comenté hace unos días, la gran novedad en lo técnico ha sido la nueva cámara, una flamante Canon EOS 5D Mark IV y V de Alemania. Aún llevo en el iPad una copia en PDF del manual de instrucciones.  Nada menos que 508 páginas conteniendo únicamente la versión en idioma español.

Es evidente que hay una parte común a todas las cámaras EOS que no hace falta leer, sobre todo, si eres usuario viejo y además de la serie 5. Pero la cantidad de menús, submenús, opciones de configuración y personalización es tal, que para sacar un partido decente de las posibilidades de la cámara, hay que dedicarle un tiempo a la lectura. Particularmente soy de los que quieren conocer todas las posibilidades del cacharro que tengo entre manos. Otra cosa es que después lo utilice. Pero si no lo hiciera, quizás esté ignorando la posibilidad de hacer cosas nuevas o hacer las de siempre de una forma mejor.

Aún así voy a decir algo que para muchos puede resultar aberrante. Esta nueva cámara dispone de 61 puntos de enfoque altamente configurables según el tipo de escena que se vaya a abordar. Sin embargo, sigo usando el punto central fijo: preenfoco y reencuadro. A la antigua usanza. A veces desplazo el punto sobre todo cuando hago retratos en formato vertical activando el punto de enfoque del tercio superior. Eso no quiere decir que no me guste explorar todas las posibilidades nuevas de enfoque, pero podríamos decir que soy como el conductor que prefiere el cambio manual al automático aunque esto suponga mayor comodidad.
Si tuviera que destacar una nueva característica por encima de todas lo tengo muy muy claro: el modo de disparo silencioso. Mi cámara habitual hasta ahora era la Mark II, una cámara con un ruido de disparo aceptable para una réflex. La Mark IV es más silenciosa a pesar de tener una velocidad de ráfaga superior. Pero cuando se activa el modo silencioso es un deleite. Tanto que cuando en estas sesiones disparé con la II, ésta me resultaba atronadora en comparación con la nueva. Sin duda es una característica muy apreciable para los que hacemos fotos en estos ambientes. Me ha hecho recordar la vieja EOS 100 de carrete. Una cámara asombrosamente silenciosa en su época.

La otra característica que he recibido gustosamente es sin lugar a dudas la reducción de ruido a ISOs altos. Siempre ando apurando el ISO todo lo que puedo porque no soporto el ruido. Eso se traduce en muchas fotos perdidas por el camino por desenfoque de movimiento. Ahora estoy ansioso por fotografiar una ópera con escenografía bien oscura para poner al límite la cámara. 

Hay que tener en cuenta que me he saltado una generación por lo tanto las mejoras son muy sustanciosas. Probablemente los que vienen de una III encontrarán menos novedades, pero sin duda el control remoto de la cámara vía WiFi es una novedad muy bien recibida a la hora de situar la cámara en lugares donde uno no puede meterse. Visualizar, enfocar y ajustar parámetros desde la pantalla del iPad... la de veces que he echado en falta algo así. Hasta ahora me resignaba a usar mandos infrarrojos a escasos metros, preenfocando y ajustando la cámara antes de dejarla en su sitio o emplazándola con un monopié usado a modo de pértiga para alcanzar un punto de vista más alto.


Aún no he terminado de procesar fotos pero es probable que dé un poco más la lata con fotos de esta sesión con la ROSS y Fernando Velázquez. Tampoco os toméis a mal si sigo hablando de las maravillas de la cámara. ¡No todos los días se estrena una réflex!.




viernes, 10 de noviembre de 2017

Un Maestro Viene a Vernos

Durante estas dos últimas tardes he vuelto a a tomar contacto con la actividad fotográfica-musical y ha sido fantástico hacerlo de la mano de Fernando Velázquez y La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y el coro Ziryab de Córdoba. Los tres buenos amigos y viejos conocidos. Que mejor forma de volver a la carga.

Han sido dos sesiones de ensayos para el concierto que se celebrará este domingo en el Teatro Falla de Cádiz. Lo digo para cualquiera que se lo pueda permitir pero especialmente para los que estáis leyendo esto desde Cádiz o ciudades cercanas. Pinchad en este enlace y compraros una entrada, os plantáis en Cádiz, que para un sevillano es una hora de autopista o un tren corto. Os dais un concierto  matinal de música de cine de calidad: Un Monstruo Viene a Verme, Lo Imposible, El Orfanato, La Cumbre Escarlata... Luego aprovechad que estáis en una ciudad preciosa con una previsión de tiempo soleado y 21ºC. Id de tapas o directamente a comer. Nada de volverse rápido a casa. Daros un paseo por La Caleta sin prisas. Las digestiones hay que tenerlas tranquilas. Se busca un cafelito para tomar despacio y disfrutar de lo que rodea. Si buscáis la definición de Domingo Perfecto en la Wikipedia sale este párrafo.

No quería pararme hoy en lo técnico pero dejo un apunte para una próxima entrada. Hace unos dos meses y medio estrené cámara pero como sabéis los viejos del lugar no he tenido tiempo para estrujarla a gusto y sobre todo para ponerla a funcionar en una situación realmente intensa como es un ensayo. Podemos decir que su bautismo de fuego ha tenido lugar en estos días. Así que ya contaré con más pormenores las sensaciones de esta 5D Mark IV que todavía huele a nueva.

Pero vayamos al grano y pongamos ya unas fotos de esos ensayos.



En una próxima entrada, algunas fotos más, fotos de componentes de la orquesta y más comentarios técnicos. Hoy os dejo con esta selección de fotos procesadas demasiado rápido para mi gusto pero que he querido poner para no dejar de avisaros sobre esta excelente bien hacer de los protagonistas de estas fotos.

martes, 7 de noviembre de 2017

Into the Woods

Tratando de volver a la normalidad, una foto de fin de semana en el Jardín Botánico Histórico La Concepción, en Málaga. Un lugar hecho para adictos al paseo y la conversación. Y ahora especialmente bonito con la luz del otoño.