miércoles, 22 de diciembre de 2010

Anatomía de una Transformación

anatomia3

Ha pasado volando. La Bohème, tras ocho representaciones, finalizó este sábado su paso por el Teatro de la Maestranza. He estado presente en los dos ensayos generales y en tres de las representaciones. Y se me ha hecho corto... cortísimo. Y ahora que ha pasado tengo ese regustillo a depresión que queda en los días posteriores a unas vacaciones bien disfrutadas. El hecho de que haya pasado estos días revisando y editando las fotos acentúa los síntomas como el que mira las fotos de esas vacaciones.

¿Y por qué esta dedicación fuera de lo acostumbrado?. Pues sencillo. Surgió la oportunidad de hacer un reportaje detrás del escenario a petición de uno de los intérpretes de esta ópera: Matteo Peirone.

Ojalá surgieran más ocasiones como ésta. La última vez que hice un reportaje de backstage de ópera fue con Puccini.. Y los astros se han alineado de nuevo para volver a repetir con mi compositor operístico favorito. No siempre es posible hacer este tipo de fotos así que no es de extrañar que aprecie tanto la oportunidad.

Matteo Peirone era el encargado de hacer dos papeles diferentes: Benoît y Alcindoro. Y en esta producción del Royal Opera House de Covent Garden las caracterizaciones de estos dos personajes son bastante extremas con el consiguiente trabajo de maquillaje.

matteo3

Aún colocando las fotos una al lado de otra es difícil ver que se trata de la misma persona. Así que la propuesta de fotografiar el proceso de maquillaje me resulto sumamente atractiva. Las fotografías deben dar una idea de cómo se cuidan los detalles en una producción de este tipo incluso en un papel que sólo aparece una pequeña parte del primer acto y gran parte del segundo de un total de cuatro.

La representación comienza a las 20:30 y la sesión de maquillaje a las 18:15 de la tarde dejando un margen de tiempo libre para que Matteo pueda calentar su voz antes de salir a escena.

La experiencia ha sido muy interesante. La atmósfera mientras tomaba las fotos era acogedora y la conversación durante el proceso de transformación era fácil tanto con la maquilladora, Reyes Folch, como conmigo.

IMG_6840

La gracia estaba sobre todo en el primer personaje, Benoît, el casero de los bohemios. Un viejo de aspecto desagradable y borrachín que además es calvo con peluca. Lo que quiere decir que primero hay que convertir a Matteo en calvo.

IMG_6539

A lo largo de cientos de fotos tengo infinidad de gestos. Una de las cualidades imprescindibles para ser un buen intérprete de ópera es ser un buen actor además de tener una buena voz. Con Matteo no me cabe la menor duda de que reúne las dos condiciones.

IMG_6648

Y el momento más interesante del departamento de chapa y pintura, que es como apodan cariñosamente a los de maquillaje: los pinceles y las esponjillas.

IMG_6698

IMG_6662

IMG_7232

IMG_7237

La colocación de la peluca es bastante ceremoniosa. La llamaban cariñosamente "la rata". Y la verdad es que se arrastraba más por el suelo que un roedor, porque al final del acto siempre acababa en ese lugar de donde había que rescatarla antes del movimiento de escenario.

IMG_6726

Vestir a Benoît también tiene su gracia pues va previsto de alguna que prótesis más que una peluca.

IMG_6795

IMG_6808

IMG_6842

Listo para salir a escena.
IMG_6872

De vuelta, proceso de desmaquillaje y vuelta a empezar, pero ahora contra reloj. Los trazos gruesos de los rasgos de la cara deben desaparecer y dar paso a un señor mayor de cara apacible y adinerado, protector de damas desinteresadas.
IMG_7068

IMG_7097

IMG_7116

La prisa es tal que mientras le ayudan a ponerse los zapatos se pone la chaqueta.

IMG_7131

Con ambos personajes hice una minisesión de retratos de aproximadamente 5 minutos cada uno. Nada de fondos ni flashes ni nada por el estilo. Sólo las luces del camerino y una pantalla Lastolite al lado contrario para atenuar las sombras. Me hubiese gustado preparar esto con tiempo pero era imposible.

El lado bueno de todo esto son las dotes como actor de Mateo que en tan pocos minutos supo brindarme infinidad de caras y hacerme difícil la selección de un gesto concreto. Baste esta muestra de 9 fotos. Podría haber puesto más pero corro el riesgo de hacer esta entrada demasiado extensa.

Hoja de contactos

Y por último pero no menos importante, dar las gracias a la artífice de la transformación, Reyes Folch. Ya no sólo por su trabajo sino por la paciencia de soportar la constante presencia de mi cámara, a veces prácticamente entre ella y Matteo.

IMG_6590

A partir de ahora, cada vez que necesite subir mi autoestima me daré un paseo por el teatro Maestranza. Durante estos días he podido comprobar que más personas de las que yo pensaba seguían mi blog. Miembros del coro, maquilladoras, regidoras... han tenido palabras de admiración cuando realmente yo no sería capaz de hacer estas fotos sin toda la magia que ellos crean en cada producción. Cuando me preguntaron entre bambalinas Juan Jesús Rodríguez y Manel Esteve nada más salir de su escena si yo era el de A Través del Cristal no podía salir de mi asombro. Así que puedo asegurar que esos días salí unos centímetros más ancho por la puerta del teatro.

Pero como dirían en los dibujos animados...¡No se vayan todavía, aún hay más!. Fotos que tomé en los momentos en los que Matteo estaba en escena. Y es que el Teatro Maestranza rezuma tema fotográfico. Probablemente la próxima entrada tendrá algo de esto.

Una última cosa más y me voy de verdad. Los dos últimos días volví a hacer el proceso de maquillaje pero esta vez en vídeo HD. Con la idea condensar el proceso en 2 o 3 minutos a lo sumo. Esto es algo que he hecho de manera totalmente experimental. El propio Matteo con su saber estar propició que le propusiera esta idea sin prometer nada ya que el vídeo es un lenguaje nuevo para mí.

He devorado mucho cine y audiovisual. Pero admirar y entender de pintura no implica saber coger los pinceles. Y por lo que respecta al vídeo ahora mismo me encuentro en el mismo punto que estaba hace 20 años cuando cogí por primera vez una réflex. Por el momento tengo el disco duro con mucho minutaje de vídeo y la intención de montarlo lo más dignamente posible. Un adelanto:


Estoy comentando todo esto para obligarme de alguna manera a hacerlo. Por aquello del... "pero si ya se lo he dicho a todo el mundo..." Pero si no sale algo medianamente mirable, en el disco duro se queda.

Así que... con vuestro permiso, voy a abusar un poco de todo el material que La Bohéme me ha propiciado.

Como siempre gracias por la atención de Rocío Castro y de todo el personal del Teatro Maestranza, da gusto hacer las cosas con el trato dado.


12 comentarios:

Rosario Cabrero dijo...

Bueno, que decirte ahora... ese teatro se llama de la Maestranza pero lo tuyo es Maestría.
Mi admiración más grande por tu trabajo.
Al ver las fotos veo ese camerino con la luz que mis ojos lo verían, la naturalidad del momento es lo que me fascina.
Un saludo
P.D. ¡Gracias por los consejos!

XAGO dijo...

Cada día lo haces mejor, por cierto ¿que optica estas utilizando n estos retratos?, ¿hay algun apoyo de luz?. Espero tu proxima entrega.

Julio dijo...

Rosario: ¿andas ahí agazapada detrás de la pantalla? Eres siempre de las primeras en entrar en cada post.

De nada. A mandar. Tú portate bien y pídele a los reyes más cacharrillos para la cámara que otros que yo me sé ya lo han hecho y le han puesto una carta urgente.

Julio dijo...

Xago. Muchas gracias por tus palabras.

El 90% de las fotos están hechas con un 35 y un 50 mm fijo ambos f1.4. Pero los retratos los hice con un 24-70mm f2.8 porque no había tiempo ni para cambiar de objetivo. Es la luz natural del camerino. Lo único que hice fue apagar los fluorescentes del techo que dan una luz muy fea y dejar las luces del espejo que son mucho más cálidas. Si ves la pared del camerino en otras fotos veás que hay dos ventanas blancas. Usé el hueco entre las dos ventanas para el fondo liso. El camerino es largo pero al fondo casi no llega la luz. Tan sólo usé una pantalla Lastolite circular, de las que se recogen un plis plas para que las sombras del lado izquierdo no fueran tan pronunciadas. Me llevé dos unidades de flash pero acabé descartándolas.

En las próximas fotos de backstage que coloque verás hasta que punto una apertura de f1.4 se agradece. Oscuridad total entre bambalinas.

Angel Soler dijo...

Impresionante Julio, eres un maestro. Y ese vídeo queremos verlo desarrollado y completo, tiene muy buena pinta. Enhorabuena.

machbel dijo...

Muy buen reportaje, en pocas ocasiones hay la oportunidad de ver estos fenomenales trabajos de maquillaje tan bien contados.
El video promete! Muchos problemas para enfocar?

José María dijo...

Y... ¿cómo conseguiste sostener la pantalla Lastolite mientras hacías las fotos? Es que, si este tipo de cosillas te suponen un problema, ¡¡no te preocupes!!; ¡¡que yo me voy contigo de ayudante!! ¿vale? -(no vayas a tener reparos en pedirmelo)

Julio dijo...

Hola Ángel. Tú sabes bien lo que disfruto con este tipo de fotos. Lo del vídeo... no te preocupes. Si éste no sale a la siguiente va la vencida.

Machbel yo echo de menos ver éste tipo de documentales en la TV pública donde la idea de un documental es animalitos en La 2.

El foco es mi principal caballo de batalla. Eso y la estabilidad de la cámara. Porque aunque tengo un trípode robusto de Manfrotto no es lo mismo hacer fotos que estar toqueteando la cámara mientras graba. Sobre todo si pones un Glidetrack encima de él. Juguetito que estrené este verano.

Por ahora la idea de comprarme el accesorio para hacer foco suave la descarto porque es un accesorio excesivamente caro para lo poco que yo lo puedo usar. Si pongo el vídeo contaré el par de trucos que suelo emplear para cambiar el foco en una misma toma.

José María, ¿te doy número?. No te puedes imaginar la cantidad de ayudantes que me salen cada vez que digo que voy a fotografiar estas cosas. Y esta vez estuve en un tris de proponerselo a alguien (no digo nombres que si no la próxima vez que surja la ocasión me planchará la oreja). Pero en ese camerino, aunque amplio, una persona más se habría notado y yo soy el primero que no quiere "multitudes" pues la máxima es que todo tiene que trasncurrir como si yo no estuviera.

El lastolite lo sujetaba colgándolo del trípode a la máxima altura. Para que luego digan que los hombres no somos multitarea :D

Mª Eugenia. dijo...

UMMMM SIN COMENTARIOS!!! Impresionante Julio. Me imagino cuánto has disfrutado haciendo este trabajo y lo que me has hecho disfrutar a mi!!!
Gracias por compartirlo!!!

Antonio dijo...

Julio, eres un libro. Cómo disfruto con este blog.

Julio dijo...

Sí, Antonio, Un libro pero deshojado :-DDDD

Josep Vilalta dijo...

Julito, enhorabuena por este trabajo! Las fotos rezuman en cariño, la pasión y la dedicación que pones en tu trabajo!
Estamos muy orgullosos de tí y te queremos!
El día que quieras (que ya hace años que espero), sabes que estaré encantado de ser tu Manager!

Un fuerta abrazo!
Josep, Miriam y Asia