jueves, 4 de enero de 2007

Visiones de Marruecos

Hace unos días aprovechando la visita de unos amigos fui con ellos a ver una exposición fotográfica. Ver una exposición de este tipo en Sevilla ya es para aplaudir pues en esta ciudad, la fotografía, entre otras artes, está bastante marginada.


Diez fotógrafos de España y Marruecos ofrecen sus miradas de tan atractivo país. Créanme que merece la pena verla. Miradas muy diferentes de una misma tierra y de sus gentes reunidas en un espacio adecuado: el pabellón Hassan II en la Isla de la Cartuja.

Espacio adecuado... sobre el papel. Me explico. Este pabellón es el edificio que usó Marruecos para la Exposición Universal de 1992. Un bonito edificio con motivos de arquitectura marroquí.

¿Cual es el problema?: La ubicación. El problema de todo edificio que se encuentre en la Isla de la Cartuja. Un sitio que parece dejado de la mano de Dios.

Difícil aparcar, difícil ir en transporte público, difícil encontrar la entrada... y lo peor: todo a su alrededor parece abandonado. Aceras agrietadas, montañas de hojas secas llevadas de un lado para otro por el viento. Y sobre todo vestigios de lo que un día fue la Exposición Universal que por el estado de dejadez parecen el decorado perfecto para una película sobre la Tierra después del Holocausto Nuclear.

Parece un complot para quitar las ganas de respirar cultura. La poca cultura que nos llega es marginada una y otra vez. ¿Por qué ponerla en un lugar céntrico donde hasta el paseante casual podría ser seducido para disfrutarla?.

Créanme. Mis amigos y yo la visitamos asolas hasta que en el último minuto apareció un visitante que por una cristalera nos preguntaba cómo se podía entrar dentro. Creo que hasta la vigilante jurado estaba sorprendida de vernos probablemente resignada a pasar otra jornada de aburrimiento.

Aún así, vayan a verla si no lo han hecho todavía. Merece la pena y no se arrepentirán. Estará abierta hasta el 14 de Enero.

1 comentario:

Marco dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas sobre la expo 92. Es una pena que Sevilla no ha disfrutado del legado que nos dejo la expo como el omnimax, el telecabina y el monorail. Por lo menos el Pabellon de Marruecos sigue en pie. Un saludo.