Père-Lachaise
A pesar de lo que pueda parecer la foto de arriba lo que se ve no es una bonita urbanización de adosados. Una amiga nos dijo que no dejáramos de visitar alguno de los cementerios de París. Pues bien, a partir de nuestra visita al cementerio de Père-Lachaise nos hemos convertido en recomendadores oficiales. Lo más sorprendente de todo esto es que está totalmente asumido que es un destino turístico pues en la puerta de acceso y hasta en los cafés y restaurantes cercanos se puede comprar el plano para ayudar a localizar las tumbas de los famosos.
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Detalle de la Tumba de Chopin |
Realmente lo de menos son las tumbas de los famosos. Creo que sólo fotografié tres. Lo de más es que es un lugar que a pesar de las connotaciones que pueda tener tiene un paseo precioso. Lo visitamos un día medio amenazado de lluvia que le concedió cierta gracia al ambiente. Ahora que estoy escribiendo estas líneas acabo de caer en la cuenta de que tenía que haber hecho coincidir esta entrada con el día de Halloween, ¡que poca vista marketiniana!.
Creo que hubo muchos momentos en los que no tenía la sensación de visitar un cementerio sino un gran parque. Algo descuidado pero nunca sucio, hojas por el suelo todo lo más. Lo que no quiere decir que no tenga sus rinconcitos tenebrosos con panteones abiertos y descuidados que compiten con los más originales en diseño.
Si viviera en París a buen seguro haría más de una visita teniendo en cuenta los momentos del año o la meteorología. Recién llovido o con la caida de la hoja en otoño debe ser espectacular... ¿Nevado?, no quiero ni imaginarlo. Muchas tentaciones para revisitar un lugar que normalmente uno quiere evitar.
Éstas tres últimas fotografías pueden dar cierta idea de lo complicado que puede llegar a ser
borrar la idea de que es un lugar turístico.
Toda una experiencia que me hace pensar que quizás no sea tan descabellado hacer la visita que nunca he hecho al cementerio de Sevilla con sus mausoleos de toreros, folklóricas y alguna que otra cosa bastante kitsch.
Un lugar de esos en que es difícil saltarse el tópico...nadie nos lo saltamos.
ResponderEliminarUna belleza las fotos, dan ganas de ponerse a contar los adoquines, pero más las hojas de los árboles.
Temáticamente me gustan la 3352 y la 3332, pero mi preferida es la 3454, un fresno, creo. También debiste encontrarlo espléndido ya que sale en tres fotos, quizá cuatro.
Ya que estabas... falta una foto: la de la única tumba del mundo en que yo dejo una flor.
La próxima vez te recomiendo el de Montparnasse, también lleno de árboles y recuerdos ilustres.Y cuando vayas a Buenos Aires la Recoleta y la Chacarita te van a divertir mucho.
Preciosas, Julio
Para mí fue inesperada la belleza que encontré. Aunque no hubiese famosos.
ResponderEliminarTomaré nota de lo que me dices, que digo yo que alguna vez tendré que viajar por esa parte de América tan rica.
¿El señor Marcel? No, no pasé por delante de su tumba o si lo hice no me di cuenta.
Me alegro de que te hayan gustado.
Sabía que le harías justicia y que sería un lugar ideal para "maltratar" a tu explotadita cámara :).
ResponderEliminarCreo que es precisamente ese ligero descuido el que le añade una atmósfera especial, ¿verdad?
Uf, lo de la nieve tiene que ser la releche.