sábado, 22 de agosto de 2009

Un Viaje y una Cámara

Una guía de Nueva York y un ordenador para buscar información, un punto de partida para los preparativos
Novedades a la vista por este blog. Por azar del destino en pocos días acontecieron dos cosas que por separado podrían ser ya de por sí interesantes pero que unidas lo son aún más.

Andaba decidiendo cómo iba a emplear mis vacaciones este verano y estaba barajando destinos para un posible viaje. Una cena con dos de mis más viejos y queridos amigos hizo desechar todo lo que hasta entonces había estado pensando y finalmente me decidí por volver a Nueva York.

Es una autentica tentación visitar esta ciudad ahora que el Euro le hace sombra al Dólar. Pero lo que realmente me apetecía era quitarme una espinita. Hace nueve años estuve en esta ciudad. La disfruté muchísimo. Pero sentía que no la había visto de verdad. Que había visto muchas cosas pero que no lo había hecho bien. Que había pasado por delante del Metropolitan y no había entrado. Por delante de la Catedral de San Patricio y no había entrado. Que había pasado unas horas en Central Park pero realmente quería pasar un día entero. Muchas cosas.

Ver bien Nueva York es difícil. Acabo de regresar esta mañana y lo he vuelto a confirmar. Habrá quien diga que se puede ver Manhattan en siete u ocho días. Pero lo pongo en duda. Ese es el tiempo que estuve en el año 2000 y me fui insatisfecho. Imaginad ver con detalle cada barrio, aunque probablemente los dos que requieren más tiempo son Manhattan y Brooklyn.

Dado que no disponía de todo el tiempo del mundo (o mejor dicho, del dinero), me propuse no ver todo (o casi todo) pero si hacerlo con la dedicación adecuada. Entre otras cosas por cuestiones de tiempo.

He dividido mi estancia de 11 días entre Nueva York e Ithaca, la ciudad de residencia de esos amigos que me hicieron cambiar de opinión durante la cena de la que hablaba al principio. He pasado menos tiempo que la primera vez y he visto menos pero me he vuelto con un excelente sabor de boca. Con la sensación de haber visto mejor. Y con las ideas claras de lo que quiero visitar la próxima vez. Sí, Nueva York es una ciudad que se puede volver a visitar.

He traído menos fotos de Ithaca pero creo que no menos interesantes por lo que ya revelaré cuando llegue el turno de hablar de esta ciudad y de su Universidad, Cornell. El aliciente de Ithaca era compartir el tiempo con mis amigos así que la fotografía pasaba a un segundo plano sin que por ello me olvidara de ella.

El otro detalle: una semana antes de iniciar el viaje llegó una cámara nueva. Una cámara que llevaba esperando dos meses en lista de espera: una EOS 5D Mark II.

Nueva York ha sido el campo de testeo perfecto para esta cámara. Me lo he pasado en grande descubriendo sus posibilidades para las que también habrá espacio donde hablar.

Así que dadme unos días para poner orden en el montón de fotos que de las que estoy haciendo la copia de seguridad mientras escribo esto. Próximamente trataré de contar visualmente mi viaje.

En mi anterior viaje veía esta ciudad en blanco y negro. En aquella ocasión mi bolsa iba cargada de carretes Kodak Tri X y algunos TMax para la noche. En éste de tarjetas Compact Flash. Me he forzado a mirar en Color. Queria evitar a toda costa repetirme. No obstante hay cosas que sigo viendo en blanco y negro. Cuando acabe de editar decidiré.
Fotos tomadas en el año 2000
Broadway & 42nd Street

Manhattan

Si bien hice alguna foto en color del skyline, ¿cómo resistirse?. Un par de carretes de Fuji Velvia no hacen daño a nadie.

Skyline

Aviso: padezco cinefilia. Así que es muy probable que os cuente este viaje desde los ojos de quien ha visto tantas veces esta ciudad en el cine.

Y ahora que la copia de seguridad está hecha y que son las 4:05 de la mañana, vamos a tratar de ponerle solución al Jet Lag antes de la vuelta al trabajo la próxima semana. A estas horas empezaba a plantearme si seguir haciendo fotos por Nueva York o regresar al hotel para intentar que los pies recuperaran su tamaño habitual.

Nos vemos en unos días con las fotos nuevas.

3 comentarios:

Elphaba dijo...

No esperaba yo menos de tí con eso de contar tu viaje a través de un prisma cinéfilo. Yo voy a todas partes admirando el banquito o la farola que sale en la peli tal en la escena cual, y sé que igual soy yo la única que le ve la gracia en ese momento, pero.. ¿y lo feliz que soy?

(me voy el martes, me voy el martes, me voy el martes..... aaaaaaah!)

Fontenla dijo...

Hola Sobrino:me alegro que te lo hayas pasado pipa,estoy impaciente por ver tus fotos.
besos.

Sergio Arán dijo...

¡Quiero ver esas fotos! Por supuesto, también me apunto a los rinconcitos cinéfilos. También soy feliz con eso.