domingo, 20 de abril de 2008

Pasando Desapercibido

Una de mis preocupaciones a la hora de salir a la calle a fotografiar, es no parecer un fotógrafo. Por lo general es algo que no conviene cuando lo que quieres es conseguir una instantánea ya que el sujeto deja de comportarse de manera natural y fresca y puede verse condicionado por la presencia de "EL FOTÓGRAFO y sus juguetes".

A veces es mejor parecer un turista preocupado en llevarse un recuerdo, que un fotógrafo cuya foto podría tener un uso más allá del álbum de vacaciones.

Por otra parte, en los tiempos que corren y sobre todo en las grandes ciudades, uno de los mayores inconvenientes de practicar la fotografía, ya sea como aficionado o profesional, es el uso de equipos de considerable valor que son muy atractivos para los amigos de lo ajeno.

Es por eso que desde hace un tiempo andaba buscando la bolsa de fotografía ideal. Aquella que no delatara mis intenciones fotográficas mientras no saque nada de ella. No son pocas las veces que me he metido en zonas poco recomendables a horas desaconsejables.

Muchas veces he usado alguna mochila normal de las que se usan para llevar cualquier tipo de cosa pero sólo son cómodas para llevar una cámara y punto. Llevar más de un accesorio implica que deben llevar su propia funda para que no vayan rozándose entre sí. Por otra parte una mochila conlleva maniobras de colocación y descolocación cada vez que queramos acceder a ella.

Actualmente hay varias soluciones en el mercado para quien busca una bolsa con estas características. Por un lado tenemos algunos modelos de Domke en un estilo más clásico. Y para algo más informal podemos optar por la marca Crumpler con colores más llamativos.

En mi caso he optado por una tercera marca que desconocía y que en mi opinión tiene un aspecto tan "normal" que despierta menos curiosidad que las dos anteriores. Con ello quiero decir que si es por estética prefiero las Crumpler, pero que si lo que quiero es poder deambular con mi equipo con la tranquilidad de no llamar la atención entonces mi elección es ThinkTank.

En líneas generales Lowepro me parece la marca más versátil aunque menos discreta. Habitualmente cuando hago fotos que requieren moverse rápido y hacer cambios constantes de objetivos uso una riñonera Lowepro Orion. No cabe duda que para este tipo de situaciones las riñoneras confieren una libertad de movimientos que no ofrecen otro tipo de bolsas.

Para viajes largos en los que llevo más equipo utilizo una Lowepro Compact AW con capacidad para 2 cuerpos y 6 objetivos. No obstante, en la maleta de viaje llevo alguna mochila para hacer desplazamientos cortos con lo estrictamente necesario.

La ThinkTank escogida no sólo me va venir bien para mis incursiones urbanas sino como esa segunda bolsa de apoyo en los viajes largos, pues sus dimensiones y características la hacen ideal para ello.

Se trata de la Thinktank Urban Disguise 30. No voy a hacer una "review" desglosando todos los accesorios y compartimentos que lleva. Para eso la web de la marca ya proporciona bastante información. Me centraré en los detalles que no podemos conocer a través de la pantalla de nuestro ordenador.

Lo primero decir que no es fácil de comprar. No son muchas las tiendas físicas que la tienen en su catálogo. Localizarla en internet es bastante fácil pero con el inconveniente de que en la mayoría de los sitios los gastos de envío son excesivos quizás por tratarse de un producto voluminoso aunque no pesado. Estoy hablando de tiendas online situadas en la Unión Europea pues saliendo de ella podemos ir pensando en el añadido de las tasas de aduana.

El hecho de que se trataba de un producto que quería tocar antes de adquirir ha retrasado mucho su compra, y el hecho de que Thinktank tenga algunos errores a la hora de mostrar las diferentes vistas de las bolsas no me dejaba ver claro si era lo que yo buscaba.

Finalmente la encontré en Madrid y debo decir que me convenció desde el primer momento. Buscaba la Disguise 20 pero el hecho de que se encontrara agotada y que la 30 no me pareció tan grande como en la web hizo que finalmente me llevara ésta última.

Como se puede apreciar no difiere mucho en aspecto de otras bosas de uso cotidiano. Aquí la muestro junto a una bolsa de la marca Delsey que utilizo habitualmente para llevar documentación, llaves, móvil, gafas y un iPod.



Los bolsillos interiores y exteriores pueden cumplir perfectamente la función añadida de contener estos objetos cotidianos pero como digo, todo esto está muy bien referenciado en la web así como el impermeable para cubrir la bolsa en caso de lluvia. Vayamos a lo interesante para el fotógrafo.

El interior se puede compartimentar hasta lo inimaginable gracias a los diez separadores que trae la bolsa. Cuatro de ellos son de de gran tamaño y tienen la función de hacer grandes divisiones verticales. Casi todas las posibilidades está cubiertas con estos cuatro separadores. Adicionalmente se incluyen otros 6 separadores de menor tamaño. Para el contenido que pienso llevar habitualmente me ha bastado con dos separadores altos más uno pequeño, que he usado para evitar que un objetivo pequeño vaya bailando dentro de la bolsa.



Mi intención es llevar una EOS 5D con un Zoom EF 24-70 f2,8 L más un EF 20mm f2,8 y un EF 85mm f1,8. Tanto el Zoom como el 85mm llevan el parasol colocado en el objetivo de forma invertida. Todo esto se ubica en el interior sin ningún tipo de agobios o incomodidad y se accede con facilidad para su extracción.



Sustituyendo el 20mm por un EF 135mm f2,0 L la accesibilidad de la bolsa sigue siendo la misma.

Sin embargo un EF 200 mm f2,8 L requiere ser introducido con el parasol desmontado dado el excesivo diámetro de este en la parte exterior. Doy este dato como información y para dar idea de las capacidades de la bolsa ya que si tu idea es meter muchas focales pesadas y grandes, evidentemente ésta no es tu bolsa. No obstante se puede llevar con el parasol desmontado y aparte, pues la altura de la bolsa lo permite y sería cuestión de usar algún separador para llevarlo en posición vertical.

En el departamento que hay oculto tras la solapa principal cabe perfectamente un cuerpo sin lente, un objetivo medio o una compacta avanzada tipo Canon Powershot de la serie G.



Una pequeña correa con broche de tridente ajustable hace que lo que contenga este bolsillo viaje con seguridad.

La correa de hombro está muy bien terminada y con una anchura muy discreta ofrece seguridad y comodidad. Igualmente las asas para llevar en la mano son cómodas de llevar aunque echo en falta algún tipo de broche con velcro para mantenerlas unidas.



A pesar de su precio, que considero algo caro, 130 € en Europa o 130 $ en USA, (parece ser que los fabricantes y comerciantes no conocen el concepto "cambio de divisa") creo que la versatilidad de la bolsa justificará el desembolso. Probablemente se convierta en la bolsa más socorrida de las que tengo.

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